Nunca me detuve: para divertirse sin parar y reflexionar
Por Guillermo Tagliaferri (guille.tagliaferri@elcafediariook.com)
En la obra teatral Nunca me detuve, la vida de Clara, una enfermera que vive a las corridas para cumplir con sus trabajos en tres hospitales, cambia luego de levantarse una mañana y encontrar una extraña nota de su novio, Salvador, avisándole que se llevó la paellera. Y la sorpresa aumenta con la aparición de un sable.
A partir de ahí, esa jornada, que tenía programada un discurso en la entrega de medallas a enfermeras y enfermeros recién recibidos y luego la rutina laboral, da un fuerte giro. De todos modos, Clara, brillantemente interpretada por Muriel Rébori no para de correr, como de costumbre. La búsqueda de Salvador y de resolver el misterio la lleva por senderos de ritmo vertiginoso y caos.
La protagonista de este unipersonal hace un constante despliegue físico y verbal, rozando lo desopilante en varias ocasiones, con mucho dinamismo y energía. Un buen recurso es la utilización de fragmentos de temas musicales, perfectamente encastrados.
Y hasta se anima a una danza árabe con el mencionado sable haciendo equilibrio sobre su cabeza, como una metáfora de la necesidad de detenerse, mirarse y decidir hacia dónde seguir.
Para reír y pensar
Nunca me detuve es un espectáculo muy divertido, las risas de los espectadores se disparan casi automáticamente. Aunque también invita a reflexionar sobre la sobrecarga de tareas laborales que hacen de cada día una maratón de obligaciones y exigencias sin dejar tiempo para uno mismo. Esa es la realidad de Clara en la ficción, como de tantas personas en la vida real.
En su recorrida, corriendo siempre, buscando dilucidar el misterio de su novio, la protagonista se cruza con personajes, que no aparecen físicamente pero que fácilmente se imaginan a partir de las descripciones de la actriz. Por ejemplo, el policía, en una desopilante escena en una comisaría, o la profesora de danza árabe.
Una enfermera que corre y tiene múltiples actividades
Muriel Mahdjoubian Rébori interpreta con brillantez y soltura a la enfermera que no para un segundo y vive una situación muy singular. La autoría de la obra también es obra de la actriz, bailarina de tango y periodista. Finalizada una de las funciones, Rébori respondió a la entrevista de El Café Diario.
Nunca me detuve es …
Es la historia de una enfermera, Clara, que tiene un evento muy especial y antes de salir encuentra una nota de su novio que dice » me voy, me llevo la paellera» y un elemento también raro, que es un sable. A partir de ahí empieza un recorrido.
Y así tu personaje vive un día a todo ritmo, ¿no?
A todo ritmo, sí. Igual Clara está acostumbrada a correr, porque corre de hospital en hospital. Entonces, a partir de esa nota que encuentra, le cambia todo. El lugar donde ella iba, su destino, que era esta charla. Cambia y tiene que ir atravesando lugares.
Es muy divertida la obra, pero también te hace pensar un poquito, reflexionar cuánta gente que corre y corre, por sus obligaciones y compromisos, todo el día.
Sí, corriendo sin parar y no nos detenemos a pensar. Eso es lo lindo, reflexionar sobre eso.
Para escribir el texto, ¿te basaste en alguna situación o persona en especial?
No. Fue medio entre improvisaciones, y mucho trabajo con la directora, Brenda Howlin.
El sable es un componente principal en la obra. ¿Qué significado buscaste?
Si, el elemento principal acá es el sable. Viene de la danza árabe, y yo quería fusionar ese elemento con el teatro.
Tu especialidad es el tango, en Nunca me detuve también mostras destreza para la danza árabe.
Sí, soy bailarina de tango, pero, bueno, hago de todo. El teatro es lo mío y el tango también. Siempre que bailé con el sable fue como de hobby, digamos, fue un elemento que llamó la atención. Entonces, me dije que sería lindo meterlo en el teatro.
También sos periodista, ¿corrés para cumplir con tus varias profesiones?
Sí, también hago periodismo. De todo, todo un poco. Pero trato de no hacerlo corriendo, lucho para equilibrar el no correr y poder detenerme y disfrutar cada momento. Eso de hacer miles de actividades a la vez, me parece que pasó un poco de moda.
Nunca me detuve
Honduras 4753, CABA
Viernes, 21.30 horas
Entradas por Alternativa Teatral







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