«La profecía del albergue»: Todos son sospechosos

«La profecía del albergue»: Todos son sospechosos

Por Gabi Composto (gabi.composto@elcafediariook.com)

Edición de Carla Scardino (carla.scardino@elcafediariook.com)

El teatro musical tiene sus adeptos y, por suerte, en la cartelera porteña no hay sólo obras con éxito probado en todas las latitudes. Hay propuestas más pequeñas, nuevas, que llegan y, a fuerza del boca en boca, van haciéndose de un lugar. La profecía del albergue quiere encontrar el suyo y tiene con qué.

Una profecía, varias historias

Desde el minuto uno sabemos que hay un misterio. Los primeros personajes no tienen nada que ver entre sí, pero comparten el mismo espacio. Y no van a estar solos: así como llegaron ellos, a ese albergue van a llegar otros. Todos desconocidos entre sí, cada uno con su propia historia. ¿Lo que dicen y cuentan será verdad? ¿Tienen motivos para estar ahí o simplemente llegaron de casualidad?

Seis personas que no se conocen, reunidas en un mismo espacio por diferentes motivos y desconfiando unas de otras. Sospechas, misterio y piezas que se mueven tantas veces que ya no sabemos qué creer ni en quién confiar. La historia va dando vueltas y sumando perlitas cada vez que algún huésped nuevo llega al albergue. Pensás que va para un lado, pero no. O sí. O no de nuevo.

Por circunstancias que vas a ir descubriendo, 6 desconocidos terminan juntos dentro de un albergue donde la confianza en el otro es lo que menos se va a tener (Foto: mengo.ph).

Un albergue lleno de misterio y humor

Más que la historia en sí misma, la clave acá es cómo la llevan sus actores, porque cantan, bailan y actúan muy bien. Todos tienen su momento de comicidad y de complicidad con el público, que se prende al toque en esa invitación a participar que aparece sin necesidad de decir una palabra.

El humor es una parte fundamental de la propuesta. En algunas partes sentí que podía estar dando vueltas sobre lo mismo, pero también entendí que pocas cosas funcionan tan bien en la comedia como la repetición. Pasa una vez y te reís. Pasa dos veces y la risa sube de nivel. Pasa tres y no sólo aumenta el volumen, sino también el tiempo que se sostiene.

La profecía y sus giros con música en vivo

La música en vivo es siempre bienvenida y acá se luce, acompaña y tiene sus grandes momentos. Los cuadros musicales son como un juego, apelan a los pasos de comedia y funcionan porque se escucha la risa del público, que también se suma haciendo palmas cuando el ritmo lo amerita. La música no está simplemente para acompañar, alienta a jugar e involucra.

La gran vuelta de tuerca del final le da un cierre que encaja perfectamente con todo lo que la obra fue moviendo durante la función: hacernos sospechar, cambiar de idea y volver a mirar las piezas mientras los actores, la música y el público se divierten juntos.

Una propuesta de teatro musical completita: misterio, comedia, suspenso y música en vivo (Foto: mengo.ph).

Un albergue donde estar atentos

Si bien es un elenco muy parejo, Fernanda Provenzano se luce por su manejo de la comedia, desde lo expresado con un canto fuerte hasta un gesto chiquito, eso que podría pasar inadvertido, pero no. Porque al toque podés darte cuenta de que si le sacás demasiado la vista, te vas a perder algo que seguro funciona. Y no vas a querer perderte nada, mucho menos las maracas. Atenti a ella. Es imposible no reírse.

Provenzano, quien también es cocreadora y está a cargo de las coreografías, trae esta nueva apuesta junto a Nicolás Manasseri –que es además creador, autor y director de la obra– luego del éxito de El funeral de los objetos. Completan el elenco Renzo Morelli, Manuela Perín, Eugenia Fernández y Matías Acosta.

La profecía del albergue

Sala Picasso del Paseo La Plaza

Próximas funciones: jueves 8 y 22 de octubre a las 20 h

Entradas por Plateanet y en las boleterías del Paseo La Plaza.

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