«Beso de tres»: más que romance, humor y problemas

«Beso de tres»: más que romance, humor y problemas

Por Gabi Composto (gabi.composto@elcafediariook.com)

Edición de Carla Scardino (carla.scardino@elcafediariook.com)

Relacionarse nunca fue fácil, pero hay que sincerarse: en esta época es cada vez más difícil. Cuando las noches de solteros llevan a probar diferentes formas de vincularse y el sexo tiende a ser solo una conexión física y efímera, las cosas tal vez pueden complicarse.

¿Y si alguno de los involucrados siente diferente? ¿Y si el «toco-y-me-voy» no funciona a largo plazo? ¿Y si el destino hace simplemente una de las suyas?

Un beso de tres que complica a todos

Las comedias románticas siempre son bien recibidas por el público en general, pero esta no es una más y se le debería prestar atención. Es inteligente y profundiza sobre los sentimientos, las relaciones y los cambios que se producen por las decisiones que se toman (no siempre a conciencia).

En los primeros minutos la trama de Beso de tres nos puede parecer la clásica romcom: el amor y sus giros inesperados, las decisiones impulsivas y las consecuencias que se vuelven reales y cambian la vida de los involucrados para siempre.

Relacionarse nunca fue tan difícil como en esta época. Una cena es el comienzo de esta historia (Fotos gentileza de @bfargentina).

Mapaternidad para tres

Al momento de escribir esta nota, el filme tenía un 77% de aceptación en Rotten Tomatoes (y su famoso Tomatometer) y 3,2 estrellas en Letterboxd (sobre 5).  Nada mal, teniendo en cuenta que ya hace rato carecemos de romcoms inteligentes. O que al menos le pongan garra y hagan algo diferente, se comprometan medianamente con algún tema y lo exploren desde su género. Fresca y humana, lleva la historia un poco más allá y se le agradece su mirada honesta sobre las imperfecciones humanas.

Olivia (Zoey Deutch) y Connor (Jonah Hauer-King) ya son una pareja afianzada. Todavía no les cayó la bomba (Fotos gentileza de @bfargentina).

Un beso, una noche, tres personas, dos embarazos

Protagonizada Jonah Hauer-King (el príncipe Eric en la versión live action de La Sirenita de Disney), Zoey Deutch y Ruby Cruz, este film no se mete solo con la maternidad no planificada sino también con el papel del hombre en esa situación, no lo deja afuera y no lo pone en el lugar del desinteresado por la situación, el abandónico que se borra para que la mujer se haga cargo.

No. Muestra a un hombre con madurez emocional, que está presente, que se ocupa y se interesa, que actúa (tal vez torpemente a veces). Y todo eso sin haber planeado -él tampoco- tener hijos, y mucho menos de dos mujeres al mismo tiempo. Y sí, no lo dudes, de esos hombres también hay.

Finalmente alguien –en este caso Chad Hartigan– se anima a retratar la historia cuando todo sale mal, pero con personajes que la manejan, que medianamente están bien parados (en teoría) para enfrentar con cierta sabiduría (ponele) las situaciones que van apareciendo en este tobogán de emociones que es el destino que les tocó.

Un brindis, otro y otro. La noche termina en una situación inesperada, un trío (Fotos gentileza de @bfargentina).

Ese beso trajo desafíos inesperados

La cosa es así: Connor es un amor de tipo y está enamorado desde siempre de Olivia, que nada tiene que ver con él. Ni en su carácter ni en sus formas. Pero cuando ella ve que Connor intenta dar vuelta la página y se acerca a Jenny, una desconocida que estaba sola en el bar donde ella trabaja… ¡listo! Está claro que Olivia no va a permitir que se lleven a Connor así nomás, y tiene que marcar territorio.

Olivia no los piensa dejar solos y qué mejor que seguir la noche los tres. Mantener a raya a Jenny y tener todavía a Connor a sus pies parece un buen plan para pasar el rato. Pero una situación lleva a la otra: besos por acá, besos por allá… y ahí nomás todo se descontrola. Terminan la noche con un trío inesperado, al menos para dos de los tres participantes.

Olivia es complicada y Connor lo sabe, pero todo comienza a fluir. Ella descubre que está embarazada y la relación se afianza. A Jenny no la ven más.

Hasta que aparece con novedades.

Tres personas. Una noche de diversión. ¿Qué podría salir mal? (Fotos gentileza de @bfargentina).

Retrato de las relaciones modernas

Cuando Hartigan, su director, habla de las comedias románticas, resalta que «suelen girar en torno a la fantasía, mostrándonos una versión idealizada del amor o el romance», destacando el trabajo de directores que de diferentes maneras hicieron que el género sea fuerte en los años 80 y 90.

Si se le pregunta cómo abordar esos temas de manera moderna, no duda en responder que «rindiendo homenaje a la era dorada más inocente, añadiendo al mismo tiempo un sentido del humor y una perspectiva claramente contemporáneos».

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