Cuatro estrellas: una familia de amigas del alma y la vida 

Cuatro estrellas: una familia de amigas del alma y la vida 

Por Guillermo Tagliaferri (guille.tagliaferri@elcafediariook.com)

Cuatro estrellas, película argentina que se estrenará este jueves, relata la historia de vida de cuatro trabajadoras sexuales, dos de ellas trans, bajo un punto de vista especial. Va por el lado de la solidaridad y unidad que llega a agruparlas como una familia que enfrenta los prejuicios, exclusión, discriminación y hostilidad. 

Lila (Ulises Puiggrós) Ámbar (Romina Escobar), Marcela (María Fernanda Callejón) y Lisette (Mila Jaimes) son la familia elegida por lazos no sanguíneos, pero sí de mucho afecto. Las tres primeras, con sus pocas alegrías y muchas frustraciones, se complementan con la juvenil Mila, cargada de vida y energía aunque con un secreto oculto. La acción transcurre en Buenos Aires, a mediados de la década de 1990.

María Fernanda Callejón, intrepreta a Marcela, una trabajadora sexual y parte de la familia elegida.

No se trata de un documental, ni de esas películas que muestran a prostitutas y trans como seres marginales o duramente victimizados de discriminación y dramas. Cuatro estrellas-con paso por el Festival de Mar del Plata y por el BAFICI- refleja su dura realidad, pero hace mayor hincapié en esos fuertes lazos que las anuda afectivamente. 

Lila, entre la música y la calle  

Lila, además de su actividad como trabajadora sexual, es cantante amateur. Y su sueño es dedicarse por completo a esta actividad. Sobre el escenario, con el micrófono y la potencia de su voz se siente feliz. Mientras tanto, canta en el cabaret de su posesivo amante, Víctor (Jorge Sesán).

Ulises Puiggrós como Lila, una cantante trans. El actor y guionista ya representó ese papel en teatro.

En el PH que comparten estas cuatro amigas de la vida, cada una con sus características e historia personal, encuentran el refugio para compartir penas, risas, anécdotas e ilusiones. La discriminación y los prejuicios están siempre presente y esta familia halla refugio para afrontar la dura realidad.

Una muerte prematura y una mudanza, que aportarán más adelante secretos ocultos, parece hacer tambalear este pacto de compañerismo y lealtad. 

La amiga misteriosa y una pequeña

La aparición de Miriam (Ana Celentano), una fotógrafa amiga desconocida, para las tres sobrevivientes, de la fallecida, sacude a las mujeres al revelarles una impactante noticia. Tras las dudas, incertidumbres y temores, esta asombrosa novedad reflota el hilo de afecto y solidaridad del grupo.

Lilia y Miriam, dos mujeres de diferentes vidas y estilos, unidas por una importante situación.

En ese tramo de la película, también aparece con toda la frescura y desenvoltura de su corta edad, la niña Vera Peinado. Su aporte ofrece otro toque de vinculación familiar, a pesar de no ser pariente de ninguna de las mujeres que le brindan su cobijo y cariño.

La palabra de los protagonistas

Pablo Stigliani, director de la película,  Ulises Puiggrós, guionista además de interpretar a Lila, Ana Celentano, Mila Jaimes, Vera Peinado y Jorge Sesán, estuvieron en la función de prensa de Cuatro estrellas y tras la proyección dialogaron con los periodistas.

Puiggrós rescató al personaje de Lila, una cantante española trans, que protagonizó en el teatro y transformándola en porteña volvió a ponerse peluca rubia y tacos altos para incluirla en Cuatro Estrellas. Contó que «quería escribir algo que empiece a hacer que la gente empatice con las mujeres trans, que tienen un vida tan difícil. Y a partir de ahí escribí la obra de teatro Miranda, en el 2014,  después escribí Lila en el 2019, y esta película la escribí en el 2021».

Confesó que «yo había entrado en el  seminario de Javier Daulte para escribir, al mismo tiempo que estaba interpretando Lila en el teatro. Me dije: , bueno, ¿de qué escribo? y la respuesta salió pronto: de lo que ya estoy metido, del personaje de la obra de teatro, y le sumé algo que ya  había escrito para Timbre 4, unos cortos que se llamaban Las putas. Y así salió la película, un poco de casualidad, pero con toda la información que yo ya tenía».

«Lo tomé como un desafío actoral. Un desafío enorme, porque tuvo la responsabilidad muy grande de actuar delante de la mujer trans que me había inspirado: Romina Escobar. El papel lo iba a hacer ella, pero después terminó siendo otro personaje, Ambar», señaló sobre su trabajo delante de cámaras.

Jorge Sesán, Ana Celentano, Pablo Stigliani, Vera Peinado, Ulises Puiggrós y Mila Jaimes, en la función de prensa en DAC.

Ana Celentano destacó «la pertenencia a ese espacio que una crea en la desventura y termina cambiando la vida. Eso fue lo que más gustó, quizás no lo aprecié tanto durante el rodaje, pero sí cuando terminó la película y vi esa cotidianeidad de estas mujeres, su día a día, el reponerse de asperezas y peligros. Una vida que es realmente muy dura, y solamente esos lazos solidarios hacen que valga la pena seguir adelante».

«Más allá de mi personaje, yo estoy muy contento porque se trata de una película optimizadora y luminosa. En estos tiempos de tanto individualismo y destrucción, ver una obra que construye familia y donde las personas se reconstruyen ante el dolor y las adversidades, la verdad que me pone muy contento», dijo Jorge Sesán.

Sesán y Celentano, en un momento de la rueda de prensa, luego de la proyección del filme.

Mila Jaimes expresó: «Siempre me imaginé que cuando tuviese que interpretar a mi primer personaje en el cine iba a tener que alienarme completamente de quién soy en algún punto. Obviamente dependiendo del personaje y las características y todo. Pero lo que me sucedió con Lisette es que fue fácil en el sentido de que tenía que interpretar a una chica de 20 años , que tenía sueños, que era una persona que amaba a sus amigas, que se encontraba sola. Y en algún punto me sentí identificada con muchísimas características de ella».

Escenas no vistas y papas fritas

Sobre su estreno actoral, Vera Peinado, que tenía 8 años durante la filmación y que actualmente tiene 10, aseguró que «la pasé muy bien» y reveló su única exigencia: «que me den siempre papas fritas».

Por ser menor de edad, la pequeña actriz no presenció las imagenes fuertes, como las de sexo, ni tampoco el contenido completo de la película. Solamente concurrió al set de filmación cuando le tocaba desarrollar su papel y tuvo un cuidado permanente de su madre y de todo el staff.

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