Bullock y Kidman vuelven en «Hechizo de Amor 2»
Por Gabi Composto (gabi.composto@elcafediariook.com)
Edición de Carla Scardino (carla.scardino@elcafediariook.com)
Practical Magic, o Hechizo de amor como la conocimos en Argentina, se estrenó en 1998 y pasaron 28 años hasta que se decidieran a continuar la historia de las simpáticas hermanas Owens para saber si se mantenían fuertes, juntas y empoderadas, evitando las relaciones románticas. Ya sabemos cómo trabaja la maldición: hombre al que aman, hombre que muere.
Con su fandom bancando desde que se enteró que estaba en producción, Sandra Bullock y Nicole Kidman volvieron a sus papeles en Hechizo de amor: La magia continúa. Con magia ancestral, la luz de la luna como testigo y muchos brindis con margaritas entre las chicas Owens. a la que se les suman las hijas ya adultas de Sally (Bullock).
Hechizos de ahora y de antes
Ahora la maldición llega para intentar destruir a la familia, aparecen nuevas Owens y se despiden otras. Hay ciertos muchachos dando vueltas, algunos con dudosas intenciones. Pero la esencia de la primera sigue vigente, de hecho, no hay mucha sorpresa al respecto, y mantiene bastantes de los elementos que hicieron querible a la original Hechizo de amor.

La fórmula es la misma pero eso no quiere decir que eso sea malo porque la verdad es que entretiene. Por más que pasen por situaciones dramáticas, sigue teniendo esa energía alegre que caracterizó a la anterior, y la química entre ellas permanece intacta.
Bullock demuestra una vez más que es una excelente comediante y saca más de una risa. Kidman acompaña, pero Sandrita en comedias es otro nivel. ¿Alcanza? Eso lo decidirá cada espectador.
Ellas, las actrices, son angeladas y si se lo nombra como un evento cinematográfico, es porque pueden sostener la historia de magia, caos y diversión como si estuvieran haciendo la del ‘98. Pero no creo que esta generación la sienta como algo que no debería perderse. Por suerte, y gracias al recuerdo, y como dije antes, el fandom es mucho y los hará felices.
La magia de diferentes generaciones
Si hay estrellas que han pisado fuerte en cine y teatro son Dianne Wiest (la tía Bridget «Jet» Owens) y Stockard Channing (la tía Franny Owens), actrices maravillosas capaces de ponerse cualquier papel al hombro. Acá la tuvieron fácil, están poco en pantalla y de forma divertida y trágica (sí, ambas) le dan pie a la nueva generación de actrices y actores jóvenes que se hicieron famosos en series o películas de plataformas.

Si bien son un buen gancho por su fama en streaming, están en algunos casos desaprovechados. Maisie Williams se hizo conocida por las 8 temporadas de Game of Thrones, serie de HBO, pero acá se limita a ser una de las hermanas Owens, hijas de Bullock. Joey King es alrededor de quien gira esta nueva producción, y para ubicarla ella fue, junto al ahora famosísimo Jacob Elorli, pareja protagonista –y en la vida real– de El stand de los besos 1, 2 y 3 (sí, hay 3) y Tren bala con Brad Pitt, por sumar alguna más. Y Xolo Maridueña que demostró su destreza y carisma en las 5 temporadas de la karateca Cobra Kai (serie de Netflix) está prácticamente fuera de juego el 90% del tiempo, aunque es quien desata la catástrofe.
La maldición de las mujeres Owens
Después de perder el amor por culpa de la maldición que pasa a las mujeres de generación en generación, Sally decide no volver a relacionarse con un hombre y realizar un hechizo para que sus hijas no puedan recordar que es una familia de brujas. Pero Kylie (King) y Antonia (Williams) ya son veinteañeras y enamorarse se vuelve inevitable. Cuando Kylie le declara su amor a Gideon (Maridueña), su novio, casi instantáneamente él sufre un terrible accidente que lo deja en coma, y ella corre a los brazos de su madre para encontrarse con la noticia de lo inevitable.
Es cuando Gillian (Kidman) le confiesa a sus sobrinas lo que su madre intentó ocultar durante tantos años. De golpe todo es peleas, echadas en cara, enojos y gritos. Una madre que quiere proteger a su hija del dolor y una hija que no puede comprender por qué le negaron saber sobre la maldición que cae sobre las mujeres Owens.

Tirando magia para salvar el amor
Está dando vueltas por las manos y la cabeza de la tía abuela Jet El libro de los cuervos, donde aparentemente figura cómo romper la maldición, pero al que nadie pudo acceder por no lograr despegar las páginas que contienen esa suerte de antídoto. Pasan cositas y hasta acá te puedo contar.
La segunda mitad de la película sucede en Londres, adonde se fue Kylie intentando descubrir sus poderes para salvar a su novio de la muerte. Aparece un académico británico de artes oscuras recomendado por las tías, y al toque hay miraditas con Sally, así que desde ahí estamos esperando que afloje y le dé nuevamente espacio al amor. Pero eso va a tener que esperar porque no es tan confiable (¿o sí?) y además porque la cosa se pone cada vez más peligrosa cuando alguien decide mostrar su verdadera cara, lo suficientemente demoníaca como para destruir a todas las Owens.
Lo que sigue es magia, humo, trucos que van y vienen, fuerzas que luchan, y la repetición de elementos de la versión anterior utilizados como fórmula segura. Nada más ni nada menos.



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