«El efecto Mozart», una montaña rusa de sensaciones

«El efecto Mozart», una montaña rusa de sensaciones

Por Guillermo Tagliaferri (guille.tagliaferri@elcafediariook.com)

Edición: Carla Scardino (carla.scardino@elcafediariook.com)

Un matrimonio, encerrado en plena cuarentena por la recordada pandemia de coronavirus que causó estragos en todo el mundo, va desenvolviendo una madeja que incluye la incomodidad de la situación y viejas mentiras y secretos. En El efecto Mozart, elaborada obra teatral, la historia se desarrolla alternando drama, humor y varias sorpresas.

Rubén, interpretado por Patricio Zanet, ve interrumpido su trabajo de maquillador de fallecidos y organizador de funerales temáticos, y sufre ante la acumulación de deudas económicas.

Su esposa Gloria, de la mano de Mónica Miravete –coautora de la dramaturgia junto a su marido en la vida real, Andrés García–, ludópata, está en búsqueda de un cambio profundo en su vida.

Un bruja divertida      

A la sólida actuación de este agobiado matrimonio se suma un tercer personaje: Selva, una exótica y divertida vidente y quiromántica. El papel, a cargo de Soledad Taboada, quien además es la directora, muestra una excelente performance en movimientos, gestos y voz.

Selva, la extravagante vidente, y Rubén, el atormentado marido, en una escena de El efecto Mozart.

El tiempo, la mortalidad, el destino, las energías, las traiciones, los intereses, son temas que van generando empatía, reflexión, asombro, en el espectador, manteniéndolo atrapado y pendiente de principio a fin.

A la fuerza del texto y la prodigalidad de los actores se suma otro elemento: una pantalla de fondo que arranca con duros videos de la pandemia y continúa con imágenes y la música de Wolfgang Amadeus Mozart, sobre todo su brillante Réquiem.

Conversación con el elenco de «El efecto Mozart»

Apenas finalizada una de las funciones, en El Piso Teatro, del porteño barrio de Caballito, los protagonistas respondieron a la entrevista de El Café Diario®.

«Somos un grupo que venimos trabajando con esta obra hace un año, nosotros tres y uno de los dramaturgos, Andrés García, y estamos súper orgullosos de este espectáculo que logramos desde cero y que nos parece súper interesante porque pasa por una montaña de rusa de emociones», arranca Soledad Taboada –actriz, cantante, docente, directora, dramaturga y humorista–.

Los consejos de Selva al sorprendido matrimonio de Gloria y Rubén.

La expresiva bruja sobre el escenario, y también directora de la obra, detalla: «El espectador arranca inmerso en la pandemia, un tema en el que incursiona esta obra y que es difícil de tratar y difícil de ponerle humor, porque fue el momento casi más trágico que sufrió el mundo entero». 

«También está la pareja atravesada por el síndrome de Mozart, la ludopatía, la creencia en el destino, en la energía. Y la pantalla, que me parece que suma y que hace que el espectador pueda vivir un espectáculo inmersivo».

La respuesta del espectador de «El efecto Mozart»    

Mónica Miravete no oculta su emoción: «Recién acabamos de terminar la función y quedamos tan felices como el público. Siempre tenemos una respuesta hermosa con los aplausos, porque son extensos y muy sentidos. Al final los espectadores nos dicen que pasan por diferentes sensaciones, como la risa, la emoción y también el pensar y el cuestionarse algunas cosas».

«Me parece que es una obra que sacude y que cuando salís de acá y vas a cenar seguís hablando de lo que viste, no queda en el tiempo que estuviste en el teatro, sino que hace que la gente siga pensando, preguntando o cuestionándose. Eso provoca y me parece muy interesante. Tiene sus toques de humor y las composiciones de los tres personajes son arduas, como nos gusta a nosotros», concluye.

Tres actores, cuatro personajes en «El efecto Mozart»       

«La incursión de la pantalla es como incluir, a través del proyector, un cuarto personaje, porque mucho y cuenta. No es un elemento decorativo: Es parte de la historia y hace que también la gente se sienta súper metida. La obra sorprende mucho, porque uno imagina una cosa, pero sale disparando por otro lado», agrega la entrevistada.  

Un ámbito de expresión        

Patricio Pato Zanet, quien incluye en su carrera actuaciones en El puente; Extraño vos y yo; Woyzcek, cuento redondo; Una pasión sudamericana y Pestañas como agujas, entre otras piezas teatrales, es el agobiado organizador de velorios temáticos que siente el peso de la pareja y de las deudas económicas.

Rubén, interpretado por Patricio Zanet, en su lucha contra el tiempo y el apremio de la mortalidad.

«Una cosa que para mí es importante en estos tiempos de tanto control, de tantos obstáculos a los niveles de expresión y social, es que uno pueda hacer estas cosas con amigos y desde un lugar de libertad. Uno tiene que seguir peleándolo, porque si no nos expresamos de esta manera, no nos expresamos de otra forma. Eso me parece que es fundamental y es el motor también en gran parte de esta obra», resalta. 

El teatro como parque de diversiones: emociona y sorprende

«El efecto Mozart es como lo describió Sole: una montaña rusa. De repente vas para un lugar y de repente bajás y de repente subís. De repente creés que vas para la derecha y vas para la izquierda. Mantiene al espectador atento. Y eso gran parte depende no solamente del texto sino también de la dirección de Sole, que fue acomodando el recorrido de los ríos de la obra», finaliza Zanet.

La idea y nacimiento de «El efecto Mozart»     

Mónica Miravete se refiere al nacimiento de la dramaturgia de El efecto Mozart, texto que escribió junto a su marido: «Andrés tenía escrita una obra corta, que contenía algo de lo que pasa acá, pero muy poquito. Juntos nos basamos en el conflicto de esa obra corta y a partir de ahí empezamos a crear los personajes y a situarlos.

«Nos pareció interesante situarla en la pandemia, y que fuesen aconteciendo otras cosas, que no voy a espoilear. Y así se fue armando: Selva, el matrimonio de Rubén y Gloria, y entre los dos lo fuimos escribiendo y poniendo la puesta a punto. Pudimos profundizar un montón también en el texto porque se fue trabajando a medida que íbamos ensayando», continúa.

Mónica Miravete, Patricio Zanet y Soledad Taboada, los tres intérpretes de la obra, en la entrevista con El Café Diario®.

El porqué de la elección musical       

Sobre la inclusión de Mozart, Miravete responde que «surge a raíz de que Rubén hace velorios temáticos y una persona misteriosa le pide uno donde utilice el ‘Réquiem’ de Mozart.  Entonces a él le provoca toda esta cuestión que hace el paralelismo con la vida de Mozart y en donde también hay guiños a la película ‘Amadeus’.  Porque también es lo que pasa en la obra: el personaje de Rubén está torturado por ese réquiem».  

La risa, un asunto serio  

Soledad Taboada analiza los toques humorísticos que condimentan la situación dramática de la obra: «Hay un dicho que dice que la risa es algo muy serio, y nosotros creemos que hacer reír tiene que ser un hecho, no sólo la carcajada por la carcajada misma, liviana, que el espectador larga y se olvida. Buscamos conmover a través de la risa, que sea un medio, y no sólo el fin último». 

EL EFECTO MOZART

El Piso Teatro

Hidalgo 878, CABA

Viernes 6 y 27 de junio, a las 21 horas

Entradas en boletería o por Alternativa Teatral

Puede que te hayas perdido