Marian Crole cruza fronteras y culturas en su viaje musical
Por Guillermo Tagliaferri (guille.tagliaferri@elcafediariook.com)
Con un tono de voz que combina dulzura y potencia y calidez y emoción, Marian Crole, artista con múltiples raíces plurinacionales, hace pie en el ambiente musical argentino. Nacida en Suiza, hija de padre inglés y madre uruguaya, la cantautora internacional brindó detalles de su vida y su trayectoria en una entrevista con El Café Diario®.
Marian Crole rechaza la inteligencia artificial y la rigidez para componer y cantar; apuesta a la sensibilidad, la poesía, lo humano y lo natural. Su música y sus letras, compuesta por ella misma y acompañadas por su guitarra, y entonadas en francés, español o inglés, y su estilo de vida, lo reflejan en todo momento.
De la oficina al escenario
Tenías una profesión digamos entre comillas normal, como mediadora, hasta que un día elegiste dar un giro y dedicarte a la música, ¿cuándo y por qué decidiste hacer el click?
Si, yo trabajaba en gestión de conflictos, en Suiza, donde nací y viví mis primeros años. Pero un fin de semana tuve un concierto y me di cuenta que el nivel de conexión que se puede tener con los músicos y con el público era muy difícil lograrlo con las herramientas que yo tenía en la institución donde hacía gestión de conflicto. Ese fue el último click que me hizo dejar el trabajo. Entonces tenía 28 años.
Igual, ya tenías una relación fuerte y continua con la música y el arte desde chica, ¿no?
Sí, sí, mi pasión, mi primer pasión es escribir y siempre digo desde que mi madre me puso un lápiz en la mano, escribo.Tengo un libro de cuando tenía 5 años que escribí la historia de la letra A que se encuentra con la letra Z. Y mi primera canción la escribí cuando tenía 7 años y bueno, desde ahí nunca paré.
¿Qué es lo que más te gusta y atrae de la música?
Me encanta porque creo que es algo que nos permite y nos fuerza un poco a estar en el momento presente. Porque cuando uno está componiendo tiene que estar con la mente vacía para recibir las inspiraciones y eso es estar en el momento presente. Y cuando es una situación de concierto es estar ahí, en el momento con la gente, con lo que pasa, con lo que surge, con la nota de costado, con la nota justa, con las emociones. Yo lo que prefiero de la música es que creo que es uno de los canales más directos para estar presente.
Una mujer multinacional
Sos una especie de Naciones Unidas, por la combinación de herencia de nacionalidades y los países donde viviste…
Ja, ja. Sí, totalmente. Yo nací en Suiza, mi mamá es uruguaya y mi padre era inglés. Pero además de eso, mi padre se casó cuatro veces y cada mujer es de un país diferente. Entonces, del lado de mi papá somos seis hermanos y tenemos seis nacionalidades diferentes. Y además de eso, después la pandemia dejé Suiza, me fui a Italia dos años, después estuve en Inglaterra dos años y ahora estoy viviendo en Argentina, después de visitar a mi madre en Uruguay.
Argentina, una elección de vida
¿Por que elegiste Argentina? ¿Qué te sedujo de nuestro país?
Ay, por la gente. La relación que la gente tiene con el arte no lo he encontrado en ningún otro lugar. Yo encuentro muchas personas que toca música, de algo, o pinta, o baila, es como que está muy presente el arte. Y algo que realmente nunca encontré en otro lugar, es cuando uno dice que hace música, la gente pregunta y se interesa. Siento como una gran apertura a lo que es nuevo.
En Argentina siento una gran curiosidad, que para mí es una gran fuerza en una sociedad. Y bueno, es lo que me hizo quedarme, porque yo había venido a Buenos Aires por un trámite el año pasado y aproveché para encontrarme con un productor argentino, Marco Bailo, con el que ya venía trabajando a distancia desde hace años. Creo que uno no puede pisar Buenos Aires, y no darse cuenta enseguida que la gente tiene esa relación con el arte. Entonces, bueno, decidí quedarme.
Habrás visto la cantidad de sitios, grandes, medianos y pequeños, y la oferta para distintas actividades artísticas y culturales que ofrece esta ciudad, ¿no?
Sí, y además de tremenda calidad. Hay muchos artistas que están creando siempre cosas nuevas y que mezclan; tienen tienen mucha raíz con el folklore y el tango, pero también lo mezclan con lo nuevo. O sea, es creativamente sumamente dinámico.

Un estilo musical propio
¿Cómo catalogarías tu estilo? ¿Una fusión musical?
Bueno, es música soul, jazz, con un poco de rock. He trabajado mucho y he tenido la suerte de encontrar muy buenos profesores, que me ayudan a trabajar tanto los graves como los agudos. Y me divierto.
¿Ya tenés programado tu próxima show?
Estoy en eso. En este momento no definí donde, porque hay dos lugares que estoy analizando. Me gustaría abrir un ciclo de un concierto mensual hasta fin de año. Me quedé en Buenos Aires para poder tocar y compartir con la gente. Será con nuevas canciones, y con una variedad de las anteriores.
Hace pocos días, grabaste un nuevo tema tuyo, en español.
Acabo de lanzar, el 31 de julio, un sencillo con mi nueva canción que se titula Sí. Es un recordatorio: el amor verdadero incluye la reciprocidad. Es el primer simple que grabé en persona, físicamente, en Argentina, con el productor que ya nombré, Marco Bailo, con quien ya veníamos trabajando a distancia. El año pasado habíamos hecho un álbum, pero Sí la grabé en carne y hueso en Monte Grande.
Marian Crole y la música nacional
¿Tuviste o tenés contacto con músicos argentinos?
Sí, con varios, sobre todo independientes. Aunque soy terrible para los nombres y por ahí no me acuerdo de alguno. Con Melina, conocida artísticamente como Mell Anderson, que tiene un sexteto de jazz; con un grupo de rock, Mugre Morada, que lanzó su primer álbum este año. La última vez que fui a un concierto me crucé con un chico que es un poco más conocido, pero ahora se me fue su nombre.
De antes ya conocía, aunque no en persona, y escuchaba a Alan Sutton, me gusta mucho lo que hace. El plan de la mariposa, me gusta y me inspira mucho también. Y crecí escuchando a Mercedes Sosa, obviamente.
¿Cuál es la influencia en tus temas y composiciones de esa conjunción de nacionalidades que hablamos hace un ratito?
Creo, y espero, que le aporta puntos comunes con muchas personas. Porque yo, por ejemplo, he vivido casi toda mi vida en el norte y allá componía. Después de un tiempo me empecé a dar cuenta que dentro de mi armonía tenía cosas que eran más del Río de la Plata, más de música de Argentina y de Uruguay. Creo que es hacer puentes.
Dos culturas distintas y distantes pero que se cruzan, ¿es así?
Sí. Muchas veces me dicen que no se reconoce el estilo. Y a mí me gusta eso, porque creo que es crear algo, es hacer puentes entre cosas que quizás uno no pensaría que están tan cercanas, pero al final, cuando las mezclas se da cuenta que eran complementarias.
Por ejemplo, yo me di cuenta con el tiempo, porque mi mamá escuchaba a Los Cinco Latinos cuando yo era chica y yo crecí con Mercedes Sosa. Más adelante me di cuenta que la zamba tiene muchísimo que ver con el soul de los americanos de los años 60, rítmicamente. Entonces uno piensa que algo tiene origen en un lugar, pero después cuando busca, se da cuenta que las cosas crecen como en paralelo en varios lugares.
¿Por qué preferís espacios chicos para tus conciertos?
Como lo comprobé en mi último concierto en Casa Zabala, en el barrio de Chacarita, es que lo que a mí me gusta es crear con la gente un momento como si estuviéramos todos juntos en un salón y crear espacio para estar presentes juntos. Y noto que la gente lo desea también.
Además de componer tus temas musicales, ¿seguís escribiendo otros textos?
Sí, a mi me gusta mucho escribir. Tenía mi blog en francés y ahora abrí un blog en español y ya está disponible. Ahí comparto reflexiones de mis viajes y reflexiones de la vida cotidiana.








Publicar comentario