Virginia Bono: una vida dedicada a la música coral

Virginia Bono: una vida dedicada a la música coral

Por Carla Scardino (carla.scardino@elcafediariook.com)

Virginia Bono es la actual Directora Titular del Coro Polifónico Provincial de Santa Fe. Estudió el profesorado de música en dos especialidades, Dirección Coral y Educación Musical para todos los niveles. Tuvo también la chance de realizar en Frankfurt, Alemania, un posgrado que por sus características correspondería actualmente a un Título de Master en Dirección Coral.

Desde El Café Diario® pudimos conversar con ella y esto fue lo que nos relató sobre su vasta trayectoria coral, que ya lleva más de 30 años.

Para quienes no te conocen, contanos un poco quién sos y cómo llegaste donde estás ahora

Soy inquieta, curiosa y estoy convencida de que hay que ser responsable (por llamarlo de algún modo) y respetuoso con la música misma, en primer lugar, y luego con cada uno de los demás actores del hecho artístico: los músicos, ya sean compositores e intérpretes, el público y el impacto que el hecho artístico tiene en las personas y en la historia.

No soy una directora que haya cantado en coros desde la infancia, sino que soy alguien que se enamoró del coro y abrazó la profesión con mucha pasión. Sí estudié música desde niña, en otras áreas, que igualmente me enriquecieron y me formaron. Me formé con grandes maestros argentinos y extranjeros, no sólo en cursos esporádicos o eventuales, sino que tomé clases por años con especialistas en música coral buscando profundizar tal o cual repertorio.

Creo que ha sido la pasión y el tomarme muy en serio la misión que podemos tener como músicos en el mundo lo que me han hecho llegar donde llegué. Y espero llegar más lejos, ¡ja ja ja!

Mtra. Virginia Bono en plena tarea: voces e instrumentos musicales unidos para emocionar (Foto: Pablo Ferraro).

Más de treinta años dedicados a la música

¿Qué roles desempeñás hoy día?

Actualmente, y desde 2023, soy la Directora Titular del Coro Polifónico Provincial de Santa Fe, cargo al que accedí por concurso de antecedentes y oposición. También dirijo el Estudio Coral Meridies, un coro de cámara que fundé hace 20 años y que ha cosechado muchos éxitos en competencias nacionales e internacionales y con el cual hemos tenido el privilegio de cantar en escenarios de mucho prestigio en el ambiente coral.

También soy docente en el Instituto Coral de la Provincia, y muy a menudo ejerzo como tallerista y profesora de dirección coral en cursos tanto en Argentina como en el extranjero y en los últimos años también como jurado de competencias corales. Hace algunas semanas caí en la cuenta de que este año cumplo 35 años como directora de coros. Pasaron 35 años desde que abracé esta profesión tomando la conducción de un coro femenino juvenil, y, desde ese momento, fue la pasión por la música coral la que marcó la ruta de mi vida.

Tuve la bendición de trabajar para un programa musical-social, que fue el programa de Coros y Orquestas del Bicentenario, para niños y jóvenes en situación de riesgo social. Fueron muchos años de ver cómo el canto coral les cambiaba la perspectiva de la vida a los chicos y a sus familias. ¡Vaya si valieron la pena tantos sacrificios para llevar la música y el coro!

Mtra. Virginia Bono en Rosario: «soy alguien que se enamoró del coro y abrazó la profesión con mucha pasión» (Foto: Christian Jamin).

El canto como un regalo

¿Cuál fue tu experiencia más movilizadora como directora de coros?

La verdad es que revivo repetidamente la emoción de ver la alegría de las personas al cantar, y eso le da sentido a mi profesión, como que refuerza mi vocación por la dirección coral. No sé si me explico correctamente. En especial los coros de aficionados… significa tanto el canto para las personas, les cambia el humor, les cambia el día, les brinda tanto bienestar, que notar esos beneficios y esa sensibilidad es muy movilizante para mí.

Por eso es que desde hace algunos años organizo con Meridies unas Jornadas de Canto Común, donde el público sencillamente se suma al coro a cantar, a tener la experiencia y a regalarse el obsequio de la música pasando por su propia voz. Asimismo, es muy especial cada vez que tengo la fortuna de dictar algún taller en otros lugares del mundo, con culturas tan diferentes y sin embargo la música y el canto colectivo consiguen esa conexión increíble y rápida. En conciertos en otros países también ocurre.

Virginia Bono como directora invitada junto al Coro Polifónico Nacional, en concierto en la Ballena Azul (ex CCK) en abril de 2023 (Foto: Fede Kaplun).

De Santa Fe a Gales, con la emoción a flor de piel

¿Podrías contarnos alguna anécdota en particular?

Un acontecimiento inolvidable y que me marcó mucho fue cuando competimos con el Estudio Coral Meridies en Gales. Era la final del Granprix y el gran trofeo «Choir of the World». El auditorio estaba repleto y aplaudiendo nuestras interpretaciones, incluso una canción «simple» en castellano, cuya poesía claramente ellos no comprendían, pero se sintió tan cercano, que los alcanzó, los tocó y emocionó profundamente. Se sintió en el aire, y lo vimos en sus rostros y en la ovación que siguió. Algo inesperado a ese nivel. ¡Es que la expresión es lo más importante! Todos los premios y presentaciones en escenarios prestigiosos de simposios o grandes festivales son muy movilizantes y estimulantes, pero sin dudas en Llangollen fue especial.

Virginia Bono y Estudio Coral Meridies en Llangollen, Gales (Foto: gentileza Estudio Coral Meridies).

Las mujeres directoras y su creciente protagonismo

Según tu experiencia, ¿es más difícil obtener un cargo así siendo mujer (o disidencia), o hay igualdad de oportunidades?

Sí, creo que sí es más difícil. Sostengo que ocupo el cargo de directora titular de un coro profesional por la bendita oportunidad de que sucediera un concurso abierto y público. Lo malo es que los concursos no son habituales, todo lo contrario, son escasos y excepcionales. Y por esta razón se vuelve inusual que mujeres sean convocadas para este rol de liderazgo musical. Pienso y veo, de todos modos, que esta situación viene cambiando, afortunadamente, aunque aún persiste la designación directa en lugar de los concursos para ocupar cargos de jerarquía.

Esta situación nos obliga a las directoras a buscar constantemente oportunidades para visibilizar nuestro trabajo porque no hemos estado integradas en el circuito ya establecido, y esto supone una labor más que requiere de tiempo y energía que no siempre disponemos. Las y los directores de coros aún no contamos con agencias de representación de artistas. Ojalá también eso cambie, porque pienso que ayudaría mucho a la circulación y por ende a la visibilización de muchas colegas que hacen un trabajo extraordinario y de gran calidad.

«El mundo necesita de artistas, de más seres sensibles para reaprender a ser comunidad» (Foto: Pablo Ferraro).

«La música requiere de cualidades humanas»

Por último, ¿qué les dirías a los jóvenes que están estudiando y quieren seguir la carrera musical?

A mis alumnos les aconsejo que estudien mucho, que se nutran de todo, de la literatura, de las artes visuales, del teatro, también de las ciencias sociales. Que alimenten su espíritu y su cuerpo sanamente, con buenas ideas, con generosidad; porque hacer música requiere de cualidades humanas. Cuando interpretamos una partitura pasan las notas por nuestra razón, por nuestro cuerpo, por nuestra voz y se recrea junto a los demás que están compartiendo el escenario con nosotros y con los que debajo la escuchan con corazón y sensaciones dispuestas.

Si lo tratamos como un trámite no llega a nada, nuestra actuación es callada, no dice nada. Si con humildad nos dejamos conquistar por la música, los sonidos se apropian del momento y lo transforman en algo mágico y único. El mundo necesita de artistas, de más artistas. La humanidad necesita más seres sensibles para que re-aprendamos a ser comunidad. Es una profesión, es una tarea y es una misión.

«Significa tanto el canto para las personas, les cambia el humor, les cambia el día, les brinda bienestar, y esa sensibilidad es muy movilizante para mí» (Virginia Bono) (Foto: Pablo Ferraro).

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