Argentina sigue, pero sufrió muchísimo ante Cabo Verde
Por Guillermo Tagliaferri (guille.tagliaferri@elcafediariook.com)
La Selección Argentina extendió su racha ganadora en el Mundial 2026 superando al sorprendente Cabo Verde 3 a 2, en tiempo extra, y avanzó a los octavos de final. Esta vez la victoria no fue nada relajada sino que resultó muy sufrida y padecida.
El equipo africano hizo un gran esfuerzo, remontó dos desventajas, y por momentos, a pesar de la enorme diferencia de jerarquía entre los dos equipos, complicó mucho más de lo esperado y le causó serias dificultadades a Argentina.
Un buen comienzo
En el primer tiempo ocurrió lo previsto: Argentina controlando pelota y terreno, plantándose desde la mitad de cancha hacia adelante, y Cabo Verde agrupándose en su zona defensiva, atento, concentrado y evitando cometer errores.
Con paciencia, el equipo de Lionel Scaloni -que cumplió su partido número 100 como técnico de la Selección- acumuló pases, hizo circular la pelota y esperó el momento preciso para intentar golpear en el área rival.

Messi, siempre Messi
Fue Lionel Messi, como de costumbre, quien encendió la esperanza ante una defensa compacta y ordenada. Avisó con un disparo cruzado que salió cerca y con un tiro libre que contuvo el arquero Vozinha.
Y la tercera fue la vencida: Lisandro Martínez le envió el pase libre y Messi en el área con un control perfecto y una inmediata definición sutil anotó el 1 a 0, a los 28 minutos.
Después hubo un remate de Enzo Fernández, que motivó otra buena respuesta de Vozinha. Argentina, aún lejos de cumplir una brillante actuación, tenía el partido bajo control.
Cabo Verde al ataque
Si la etapa inicial había sido relajada para Argentina, el inicio del segundo tiempo se convirtió en un dolor de cabeza. Porque Cabo Verde se animó y se paró varios metros más adelante, ante la pasividad de Argentina.
Durante los primeros quince minutos de este segundo tiempo, Cabo Verde demostró que no sólo sabe defenderse sino que está capacitado para lastimar en ataque. Es cierto que Argentina le otorgó facilidades.
En su primer remate al arco, un disparo de afuera de Deroy Duarte hizo esforzarse a Dibu Martínez. Y cinco minutos después, a los 13, Duarte tuvo revancha con un derechazo cruzado que estableció el sorprendente 1 a 1.
Argentina sintió el impacto y durante un lapso continuó evidenciando equivocaciones y falencias. Hasta físicamente Cabo Verde sacaba ventajas, la sorpresa en Miami -en un estadio nuevamente con masiva presencia de hinchas argentinos- era total.
La reacción final
Superado ese simbronazo, Argentina volvió a tomar protagonismo, a adueñarse de la pelota y a buscar el gol del desnivel. Se lució, otra vez, Vozinha tapando un tiro libre de Messi que iba directo a un ángulo. Instantes más tarde, el ingresado Nicolás González se preparaba para empujar la pelota dentro del arco pero Roberto Lopes llegó justo para rechazar. Y un cabezazo de Alexis Mac Allister se frenó con otra atajada de Vozinha.
Sin embargo, la paridad no se modificó. Cabo Verde aceleró y avanzó con decisión, ante otro quedo argentino, en los instántes finales de los 90 minutos. Y fue necesario ir al alargue, treinta minutos más, algo que no estaba en los pronósticos previos de nadie antes de comenzar el partido.
Festejo y decepción
Al minuto de ese tiempo extra, Argentina volvió a ponerse arriba en el resultado y a enderezar la historia. Nació de un tiro de esquina, desde la izquierda, que Mac Allister cabeceó en el primer palo dándole recorrido largo a la pelota hasta la derecha. Allí estaba Lisandro Martínez -la figura del partido- listo para meter el fuerte zurdazo directo al 2 a 1.

No se resignó Cabo Verde. El equipo africano debutante en el Mundial ya había escrito las páginas más gloriosas del deporte de su país con la clasificación a estos dieciseisavos -incluyendo empates impensados y festejados ante España y Uruguay- y llevando al actual campeón del mundo a tiempo extra.
Pero quería más, aun sabiendo que está lejos de la jerarquía de los jugadores y del historial de la camiseta que tenía enfrente. Y con un golazo espectacular de Sindy Lopes Cabral, con un tiro cruzado al ángulo después de una serie de toques y enganche, decretó el empate, 2 a 2, a los 12 minutos del primer tiempo suplementario.
Cuti Romero, el desahogo
Ya en el segundo tiempo del alargue y con la incertidumbre por el destino del partido y ante la proximidad de los penales, Argentina derrochaba amor propio y temperamento y Cabo Verde su despliegue físico y su asombroso juego, desde otro tiro de esquina nació el gran desahogo y festejo celeste y blanco.
Messi pateó el corner y el salto de Cristian Cuti Romero, a los 5 minutos, para meter el frentazo para el 3 a 2. En su camino la pelota tuvo un desvió en el brazo de Diney Borges y que hizo estéril la volada de Vozinha.
Ese gol tan celebrado no fue suficiente para calmar al admirable Cabo Verde. A cinco minutos del cierre del cotejo, Dibu Martínez abortó la chance del tercer empate con un manotazo salvador desviando un tiro libre del amenazante Lopes Cabral.
Recién cuando el árbitro dio por acabado el duelo, respiró Argentina. Y soltó toda la tensión de su partido más duro y complicado, hasta el momento, de este Mundial.

Egipto, en octavos
El camino de Argentina seguirá el martes, a las 13 horas (de nuestro país), ante Egipto, en Atlanta, por los octavos de final.
Los egipcios eliminaron a Australia, por penales (4 a 2), luego de igualar 1 a 1 en los 90 minutos y de no romper el equilibrio en los 30 extras. Egipto había finalizado en el segundo puesto del Grupo G, con un triunfo y dos empates.





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