«Mansión Maniática», del videojuego a la loca parodia musical
Por Guillermo Tagliaferri (guille.tagliaferri@elcafediariook.com)
La obra musical Mansión Maniática, una disparatada comedia teatral, está basada en el videojuego homónimo –Maniac Mansion, en su idioma original– y traslada los personajes y sus aventuras de la consola a las tablas. Un entusiasta y prometedor grupo de artistas en formación, conducidos por un experimentado director, asume el protagonismo en un divertido espectáculo de 2 horas de duración y con interacción con el público.
Igual que en el videojuego, la acción se desarrolla en una sombría y aterradora mansión, hogar del doctor Fred, su esposa Edna y su hijo Ed. La caída de un meteorito causó sucesos extraños que afectaron la mente del excéntrico científico y lo motivaron a realizar siniestros experimentos. Para ser parte de una de esas pruebas secuestró a Sandy.
Dave, novio de Sandy, se atreve a ingresar a la mansión para rescatarla. La voluntad es su mayor virtud y está acompañado en este intento de rescate por sus amigos Bernard, un inteligente ingeniero casi nerd; Razor, una cantante de rock, y Wendy, periodista y novelista en ciernes. Este juvenil cuarteto recorre las instalaciones de la mansión en busca de la chica secuestrada.
Humor, ironía y música
Siguiendo esa línea estructural, se encuentran con diversos obstáculos. Igual que en el juego de video, se deben tomar decisiones. Y los personajes de esta obra cargada de humor, ironías, absurdos y complicidades con el público, tienen, en varias situaciones, dos opciones. Es el público quien las toma; levantando un cartel (de una cara el color rojo que equivale a un NO, y del otro lado el color verde que significa SÍ) y así la obra puede recorrer distintos senderos.

Los desplazamientos, los tonos y la potencia de voces para cada interpretacción musical, de variados ritmos, y el manejo del escenario deja claro el potencial del elenco. Y el vestuario acorde completa esta disparatada, bizarra e hilarante comedia musical. Aunque los nombres de los personajes mantienen la raíz inglesa, hay muchas muestras de argentinidad: el tango, con una escena a puro baile, el peronismo, Racing Club, Mauricio Macri, y se cita a Morón como locación de la mansión.
El nutrido elenco está integrado por: Alejo Miragaya, Valen Spro, Mile Pérsico, Irina Kearney, Flor Naviliat, Flor Larrea, Dana Guinzburg, Teffy Brizzolara, Malena Cerdán Cóppola, Luly Fridman, Chari Reyna, Manuela Santillán Períes, Juanqui Fortuny, Jonathan Cerda Juárez, Constantino Canavese Pedrazzi, Román Sombra, Malu Marquiegui, Tiana Romero Bedecarrath, Agos Sánchez, Uma Scaglione, Santino Marsicano y Paula Lucía Militano.

El creador de la Mansión Maniática
Personalidad relevante en el teatro musical argentino, el compositor, director, dramaturgo y productor Pablo Flores Torres maneja con destreza el joystick de esta parodia; es ideólogo, director y autor de la música de Mansión Maniática.
El artista sanjuanino viene de un éxito arrollador con Alberdi, musical sobre el polifacético prócer nacional. Entre sus anteriores presentaciones se encuentran Deolinda, el musical de la Difunta Correa, La isla del tesoro, Horus, El traje del emperador y La sirenita, entre tantas otras. Es además autor de musicalizaciones para diversas series, peliculas y producciones de Disney Channel.
¿Cómo se te ocurrió hacer este espectáculo a partir del videojuego?
Exactamente nace a partir del videojuego, porque lo amo y lo jugaba desde que era muy chico. Entonces, un día me dije: quiero hacer la versión parodia musical del juego. Algo muy loco, muy divertido. Desde esa perspectiva tiene un montón de gags y cositas que están pensadas justamente para que la gente se ría ahí y entienda.
En marzo están haciendo una nueva temporada, con elenco renovado, ¿no?
Así es. Los cuatro miércoles de marzo estamos en el Teatro Border. Mansión Maniática nació en 2023, donde se hizo con su elenco oficial, llamémosle así, que grabó el disco y todo. Fue una locura porque fue un laboratorio, fuimos improvisando cosas y sobre eso iba escribiendo y me decía: a ver, este puede hacer esto, así que le escribía eso que había pensado. Fue un capricho, esta obra. Quería hacer mi propia Little Shop of Horror, mi propia Tiendita del Horror, por así decirlo.

Una mansión interactiva
¿Los artistas en escena en estas funciones son estudiantes de actuación, canto y danza?
Sí, son alumnos del taller que doy en Academia Teatro, combinados con los de El Point de Danza, de Chechu Estévez. Se armaron personajes; de hecho, escribí personajes para que pudieran hacerlo algunos, agregué cosas, y bueno, nos animamos a salir a escena con este nuevo elenco. Casi el 80% de los que están arriba del escenario, se sube por primera vez. Es bueno que tengan ese oficio, encontrarse con eso. Y van rotando los papeles, quienes hacen de ensamble en una función, hacen de protagónicos en otra.
¿Qué consejos les diste para afrontar ese debut ante el público en una sala llena?
Siempre les digo que sean respetuosos, que estudien, que sean disciplinados, que entiendan que esto no es venir a un hacer un movimiento cualquiera o venir a huevear. Esa es la realidad.
Por los cartelitos que levanta el público, se entiende que tienen preparadas distintas tramas
Es un musical interactivo, o sea que las decisiones del público van definiendo el rumbo de la obra. Es como un videojuego en escena, vos elegís. Es un «elige tu propia aventura». La obra tiene cuatro finales, y distintas variantes para llegar. Va cambiando de acuerdo a la elección de los espectadores. Hoy, por ejemplo, salió el final feliz. También sucedió en un momento que pensaban que estaban en otro lugar y dijeron: no, no estamos en la prisión. Y es verdad, porque salió, pero fue divertido, eso sí. Puede pasar.
Mansión Maniática
Godoy Cruz 1838, CABA.
Miércoles de marzo, 20 horas.
Entradas en la sala.




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