Juan Carlos Mon: de dioses, risas y excesos

Juan Carlos Mon: de dioses, risas y excesos

Por Mirtha Caré (eme.care@elcafediariook.com)

Edición: Florencia Romeo (florencia.romeo@elcafediariook.com)

Juan Carlos Mon nos invita a un mundo donde los dioses dejan sus pedestales para celebrar entre alcohol, drogas y debates delirantes. Su cuento Divino parpadeo, uno de los seleccionados en la convocatoria de relatos organizada por El Café Diario®, combina humor, crítica social y una pluralidad de mitologías en un contexto terrenal.

En esta entrevista, el autor narra cómo una frase en una reunión inspiró esta historia, donde Odín, la Pachamama, Zeus y hasta Cristo son los protagonistas de una fiesta muy particular.

Tu relato incluye humor, mitología y las celebraciones navideñas. Queremos saber cómo surgió la idea de reunir a deidades de diferentes culturas en un contexto terrenal y festivo.

La idea de escribir este cuento surgió en una reunión en la que se estaba tomando mucho alcohol y mucha cocaína. Eran todos desconocidos para mí, excepto Marcos, mi amigo, quien de alguna manera me había presentado al resto. En medio del jolgorio, la música y las charlas efusivas, me surgió la necesidad de ir al baño. Cuando llegué al pasillo me di que uno de los desconocidos estaba esperando su turno para entrar. En ese momento, creo que, por la incomodidad del silencio, me dijo: «Estos se toman un tiro y se creen todos dioses del olimpo«.

Juan Carlos Mon, autor de Divino parpadeo, uno de los relatos seleccionados en la convocatoria de relatos de El Café Diario®.

Una frase disparadora

«Me pareció maravillosa la frase, que terminó siendo la piedra inicial de este relato (Divino parpadeo). Fue ahí cuando se me ocurrió armar una historia en la que las deidades debatieran/discutieran, borrachas y drogadas sobre temas diversos. En un principio iban a ser sólo dioses griegos, pero en el proceso me di cuenta de que terminaría siendo un cuento erudito y de referencialidad compleja. Entonces opté por incorporar los dioses más populares de diversas culturas para facilitarle el trabajo al lector y también para hacerlo más dinámico, gracioso y plural» amplía Mon.

¿Cómo seleccionaste a los personajes?

Busqué a los dioses más importantes y representativos de diferentes culturas y también a aquellos que fueran funcionales al relato.

A Odín lo seleccioné principalmente porque es de origen nórdico-alemán y lo vinculé con el consumo de cerveza. Además, porque es sabio y, entre otras cosas, es el dios de la poesía y la magia.

A la Pachamama la elegí porque cada vez que voy a Amaicha del Valle los 1º de agosto a celebrar el día de la Madre Tierra compruebo que la mayoría de la gente la venera fumando marihuana.

A Marduk, el dios patrón de Babilonia, lo seleccioné por la fuerte sonoridad de su nombre y porque es el que pone orden al caos. Por eso es él quien expulsa a Hijitus de la fiesta.

A Cristo lo elegí por ser el dueño del cumpleaños. «A Cristo lo elegí» suena a «elijo creer» (risas).

Juan Carlos Mon: «La crítica social está dirigida puntualmente a la crítica de las religiones«.

¿Y a los otros?

A Buda porque es un gordo gracioso, sabio y bonachón. No podía ser otro el que se indigestara con maní salado.

A Apolo por su vinculación con la belleza y la promiscuidad, además de ser el dios de las artes.

A Viracocha lo seleccioné por la comicidad de su nombre y porque vende la mejor cocaína peruana.

Inti, dios del sol, es quien baja y sube la intensidad de la luz dentro del bar.

A Zeus lo elegí porque es el más importante de los dioses olímpicos, dios del cielo, padre de dioses y hombres. No podía ser otro el que dirigiera la fiesta.

El diálogo es una parte importante de tu relato. ¿Cómo lograste capturar el tono cómico y mantenerlo coherente entre personajes tan diversos?

En un pasado, no tan lejano, asistía con frecuencia a este tipo de reuniones, en las que los principales invitados eran el alcohol y las drogas, y la dinámica siempre solía ser la burla con ironía. Buscar el defecto del otro y reírse con sarcasmo: bullying, que le dicen. Creo que por eso los diálogos me salieron con tanta naturalidad.

¿Qué papel juega la crítica social en este tipo de historias?

La crítica social está dirigida puntualmente a la crítica de las religiones. A cómo nos condicionan en nuestro modo de vivir a través de un dogma, que a mi modo de ver resulta perverso. Yo, personalmente, no poseo el don de la fe. Creo que ese fue el motivo que me llevó a poner a los dioses en un plano tan humano y satírico. Básicamente, me burlo de las religiones porque no creo en ellas. A Alá no lo puse porque me da miedo hacer chistes sobre musulmanes.

Las dos a la final

¿Buscás solo entretener o también provocar reflexión?

Respondería que ambas a la vez porque, justamente, la sátira como género nos lleva a reflexionar sobre los hábitos y costumbres de una sociedad a través del humor. Divino parpadeo, para reír y pensar.

¿Qué significó para vos quedar seleccionado en esta convocatoria?

En esta última respuesta no voy a ser muy original. Para mí quedar seleccionado en esta convocatoria significó una alegría inmensa. ¡Gracias totales!

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