«El David marrón», o «yo tengo un amigo negro»
Por Mirtha Caré (eme.care@elcafediariook.com)
Edición: Florencia Romeo (florencia.romeo@elcafediariook.com)
El viernes 25 de octubre a las 18 horas será la última de las cinco funciones que quedan de El David marrón, en el espacio de arte Dumont 4040, sito en Santos Dumont 4040, en el barrio porteño de Chacarita.
La obra unipersonal El David marrón está escrita e interpretada por David Ángel Gudiño, quien recibió el Premio Trinidad Guevara 2023 como revelación masculina. Su directora, Laura Fernández (directora también de las obras Petróleo y Pacífico), fue nominada en el rubro dirección. Quedan pocas funciones, conviene apurarse y no perdérsela.
La obra participó de la IX Semana del Humor Latinoamericano, evento organizado por Casa Amèrica Catalunya y del Ciclo Ampliar Escena en Santa Rosa, La Pampa.
El David marrón fue producida con el apoyo del Centro Cultural 25 de Mayo, el Instituto Nacional del Teatro (INT) y el colectivo Identidad Marrón: «Un grupo de personas marrones unidas para debatir sobre el racismo estructural en Latinoamérica y buscar respuestas a ello«.
Del argumento
David, el joven marrón, cuenta cómo se enamoró de Juan, un abogado blanco, rubio, peludo y con panza. Y expone cómo lo marrón es objeto de deseo y a la vez es algo que debe ser ocultado, o mostrado como elemento exótico.
Los personajes se conocen en el baño de un museo de la Ciudad de Buenos Aires. Entre esculturas, obras de arte y mingitorios, se seducen, se aman, se prometen una vida juntos. Y en este contexto, el David de Miguel Ángel es el primer testigo de ese amor.
La obra narra las complicaciones y el trágico desenlace de un triángulo amoroso interracial entre Juan, el rubio; David, el marrón y David, el de mármol. A la vez que desafía las ideas de belleza, bondad y pureza que históricamente se han asociado a la blanquitud.

Destacable en escena
Es extraordinario el uso del lenguaje, la voz y el cuerpo como instrumentos. En este punto, es necesario reproducir un aviso al público: la obra incluye desnudo completo.
La actuación es una combinación perfecta de emotividad y humor. La narrativa refleja el arte y la historia de nuestro país. También tiene un fuerte impacto en el escenario la representación de la escultura de mármol (blanco) de El David de Miguel Ángel. Así como también la iluminación, que pone el foco en el público, y la dirección que logra mantener la atención del público en todo momento.
El arte como herramienta
¿Se puede combatir la discriminación a través del humor? Probablemente la respuesta a esta pregunta sea sólo una expresión de deseo: ojalá. Sin embargo, lo que sí se puede hacer es utilizar el arte y el humor como herramientas para confrontar el racismo y la discriminación arraigados en nuestra cultura.
La obra El David marrón, además de poner el foco en la discriminación, también lo hace en los espacios de arte, apuntando especialmente a los museos y, más precisamente, al engranaje humano que se encarga de las exposiciones, donde parece que toda expresión de belleza y perfección es blanca. En esta dirección, la obra El David marrón amplía los márgenes para fomentar manifestaciones de un arte antirracista.

El David marrón y el humor que divierte e incomoda
La obra no es sutil ni políticamente correcta; además, utiliza la vulgaridad como forma de expresión. Por otro lado, está impregnada de humor, pero no es un humor ingenuo. Es un humor que genera cuestionamientos, que incita a dudar, a revisar, a ser críticos y a romper viejos discursos. A poner en duda esas frases interiorizadas, que parecen inocuas y que a veces se utilizan sin pensar o sin intención, pero que encierran un trasfondo de discriminación.
Punto de partida
A partir de situaciones cotidianas, comentarios que recibía constantemente, David Gudiño fue creando la base para su obra, dándole forma junto a la directora Laura Fernández, con quien había trabajado en la puesta de Blizzard, una de las obras que hicieron en el Cervantes con Nuestro Teatro y que se grabaron en pandemia.
Fusionar realidad y ficción
Hace unos años, David creó La Argentina no es blanca, un cortometraje en el que expone algunas de las situaciones cotidianas y los comentarios que recibía (y aún recibe) con frecuencia y que no sabía cómo interpretar, pero que le generaban incomodidad.
Había algo que no encajaba en esas palabras y actitudes de amigos, conocidos o incluso de personas vinculadas a la industria del arte con las que trabajaba. Posteriormente, gracias al colectivo Identidad Marrón, pudo identificarlas como discriminatorias.

Para muestra basta un botón: no es necesario ir demasiado lejos para corroborar que la discriminación y el racismo existen. Si alguien necesita evidencia, solo hace falta revisar los comentarios de ese mismo video para entender por qué y para qué son necesarias las propuestas como la de El David marrón.
Por qué hay que ver El David marrón, en palabras del público
«El David marrón es una obra emotiva y profundamente impactante, con un humor audaz. Cuando finaliza no podés parar de aplaudir«.
EL DAVID MARRÓN
Santos Dumont 4040, CABA
Próximas funciones:
Jueves 26 de septiembre a las 21.30 h, sábado 28 de septiembre a las 23 h, jueves 10 de octubre a las 20 h, jueves 24 de octubre a las 20 h, viernes 25 de octubre a las 18 h.
Entradas por Alternativa Teatral




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