«Toda persona vista de cerca es un monstruo»: nadie es lo que aparenta
Por Guillermo Tagliaferri (guille.tagliaferri@elcafediariook.com)
Edición: Florencia Romeo (florencia.romeo@elcafediariook.com)
Nada es como aparenta ser, nadie es como aparenta ser. Es la conclusión que permite sacar Toda persona vista de cerca es un monstruo, obra teatral que está ofreciendo su quinta temporada.
Dos parejas, aparentemente felices y sin dramas, en realidad van soltando sus inseguridades, temores, falencias y con un humor ácido derivan en un paroxismo inesperado.
Lorenzo, interpretado por Maxi Prioriello, es un psicoanalista celoso, aunque no lo admita abiertamente, por el ascenso de un colega y amigo, y Amalia, papel a cargo de María Zubiri, una escritora bloqueada, parecen una pareja sin filtros y descontracturada.
A su casa son invitados a cenar Roberto (Emiliano Pandelo), el ascendido, y su esposa Johana (Sol Kohanoff), secretaria y orgullosa madre, una pareja seria, estructurada y respetuosa de las normas y las buenas costumbres.
Los monstruos ocultos
Desde el inicio queda claro cuánto hay de realidad y cuánto de deseos ocultos en la conducta individual de cada uno de ellos y también a nivel pareja. En determinados momentos todos van explotando y sacando a la luz los monstruos que habitan dentro de ellos.
Los intérpretes van revelando verdades ocultas y se rebelan ante definiciones ancestrales y universales. Con signos de dramatismo, pero también con pinceladas que originan risas.
Un living-comedor, una cocina y un baño, con un utilizado inodoro como curiosidad, son el escenario donde se desarrolla la historia, que cuenta con la destacada performance artística de Prioriello, Zubiri –quien además es la dramaturga–, Pandelo y Kohanoff, y la dirección de Mauro Anton.
Roberto, el psicoanalista ascendido
Emiliano Pandelo, licenciado en Actuación y con experiencia como actor, bailarín, performer, cantante, coreógrafo, asistente de dirección, director de actores, escenógrafo, vestuarista, realizador y director de arte, interpreta a Roberto, el psicoanalista que obtuvo el ascenso.
Conocido por sus apariciones en Art Attack, de Disney, además de su recorrido en teatro, cine y TV, respondió a la entrevista de El Café Diario al finalizar una de las funciones.
En Toda persona vista de cerca es un monstruo se puede decir que cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia. ¿Estás de acuerdo?
Tal cual. Puede pasar tranquilamente en una cena de parejas. Hay muchas cosas que suceden en la obra con las cuales, creemos, cualquier persona se puede sentir un poco reflejada. En los aspectos positivos y negativos. Es una obra que invita a reflexionar, más allá de pasar un buen rato y que es una comedia dramática.
¿Cómo la viven ustedes, los protagonistas?
Disfrutamos mucho hacerla, porque sentimos que del otro lado se perciben ciertas cosas, El público la disfruta y se lo deja pensando. Estamos haciendo la quinta temporada, y por suerte venimos con sala llena, esperemos que siga así.
¿Cómo es interpretar a Roberto?
A esta altura, dado que vamos por la quinta temporada, es ponerme el vestuario y entrar a que suceda la situación. A dejarme escuchar lo que está pasando y lo que me dicen. Pero también noto que hay algunas cosas que me van cambiando función a función. Es que, si bien sigue siendo igual, hay elementos nuevos y se sigue construyendo.
Toda persona vista de cerca es un monstruo
Mario Bravo 960, CABA
Viernes a las 22.30
Entradas en el teatro o en Alternativa teatral






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