«Passiente en juicio»: cuando la mente se vuelve prisión

«Passiente en juicio»: cuando la mente se vuelve prisión

Por Guillermo Tagliaferri (guille.tagliaferri@elcafediariook.com)

Recuerdos reales y ficticios, delirios, culpas, reproches, acusaciones, amenazas, salud mental y un juicio perturbador se mezclan en Passiente en juicio, obra teatral con formato de thriller psicológico y de suspenso, que invita a reflexionar, cuestionar y dudar. Y que tiene un final sorprendente y revelador.

Cuatro personajes:  Coco Drisas, Diego Carbone,  Paula Erregue y Valentina BurgosCarlos, Luis, Ana y María, respectivamente, en la ficción están encerrados en una habitación y su único contacto con el exterior es un altavoz que les recuerda que «los estamos viendo y los estamos escuchando en todo momento» y les pide un juicio íntimo para detectar y castigar al más peligroso del grupo.

La salud mental y la justicia son analizados a fondo y puestos en tela de juicio. Los dos actores y las dos actrices se compenetran a la perfección en sus roles y les dan el tono exacto a sus personajes. Elevando la voz cuando es necesario, ejerciendo violencia y agresividad física y verbal si la situación lo amerita, amenazando con un revolver en momentos extremos.

María, la única que no tiene ojeras, Ana y Carlos, el más exaltado, en una escena de la obra.

Passiones en juicio, con dramaturgia y dirección de Alex Quartino, abarca los dilemas morales, la ética, el peso de la culpa haciendo que cada uno de los cuatro personajes enfrente lo que le corresponde, con un tinte existencialista, por errores cometidos en el pasado.

A instantes del último acto de la obra, donde queda develada la incógnita, los espectadores reciben una planilla con los cuatro nombres para que marquen a quien consideran culpable. Esa votación no influye en la trama, pero da participación y opinión al público antes del impactante final.

Passiones con doble ese y no con ce

No hay un error de ortografía en el título de este drama psicológico. «Se trata de un juego de palabras entre: Passie, que en neerlandés, significa: pasión; Ente, de ser, y Passiente de paciente esquizofrénico. Y, el «en juicio» tiene un doble significado: El primero de raciocinio, la facultad mental; y el segundo, un guiño al proceso legal en los tribunales», explicó Sofia Delgado, de Éter Producciones, la productora audivisual y teatral responsable de Passiente en juicio.  

María y Luis en un momento de tensión de Passiente en juicio.

Ana, ¿culpable o inocente?

Paula Erregue, con desempeño artístico como actriz, bailarina y cantante y además profesora de historia, representa a Ana, una de las cuatro personas que aguarda, por una mala decisión personal en el pasado, el curioso juicio. Finalizada la función de estreno, respondió a la entrevista de El Café Diario®.

Passiente en juicio es una obra sorprendente, ¿no?

Es una historia muy particular, son cuatro personas que no se conocen, se encuentran en un lugar cerrado y una voz les dice que hay alguien ahí muy peligroso y que hay que eliminarlo.  Y nos tiran un arma. Así arranca toda la historia, con convivencia, conflictos, debates, dudas, temores. Surgen un montón de cosas en el medio que hace que empecemos a cuestionarnos a nosotros mismos y a conocer a los demás.

¿También hay un cuestionamiento a la justicia?

Sí, hay un cuestionamiento a la justicia, a la moral, a lo que supone que está bien. Bueno, hay un montón de implicancias y cosas que se pueden sacar.

Paula Erregue, una de las intérpretes de Passiente en juicio, en la entrevista con El Café Diario®.

Durante algunos pasajes el clima y esa convivencia se vuelve muy tensa. ¿Eso pretenden?

Sí. Hay momentos donde parece que todo se va a romper, todo se va a destruir. Y bueno, esa tensión es algo que nosotros buscábamos. Estamos muy contentos de generar eso y esperamos que le haya gustado al público. Hoy fue el estreno y había muchas tensiones propias también, muchas cosas que no sabíamos cómo iban a salir.

Luces y sombras dentro y fuera del escenario

¿Qué importancia le das a ese juego de luces durante la obra, con oscuridades que acompañaba e impregnaban la acción?

Esa es la idea, que generara un clima especial de introspección o de intimidad en algunos momentos para que también eso sea como más fácil de entrar en la historia.

¿Cómo fue el proceso de preparación de la obra?

Estuvimos unos cuantos meses ensayando. Yo fui la última que se incorporó al elenco y la verdad que fue un proceso muy enriquecedor, muy profundo. Compartimos un montón con mis compañeros y con Alex, el director. Fue realmente un aprendizaje cada encuentro. Encontrar algo nuevo, diferentes capas que fuimos sumando a los personajes. Y creo que eso, se ve en la obra, esas pequeñas capas que fuimos sumando. Incorporamos también un poco de teoría, y hubo mucha charla y debate entre nosotros como actores. 

Passiente en juicio

Belisario Club de Cultura

Av. Corrientes 1624, CABA

Sábados 13 y 20 de diciembre, 22.15 horas

Entradas en boletería o por Alternativa Teatral

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